Editorial
El “Espacio para la lectura” de Caja Madrid (Bankia) de
Manzanares puede tener los días contados. La obra social de la entidad que
preside Rodrigo Rato continúa con su preocupante goteo de cierre de bibliotecas
y ahora parece que le va a tocar el turno a la que desde hace 25 años presta
servicio en la calle Molinos de Viento.
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| Exterior de la biblioteca de Caja Madrid en Manzanares |
Esta biblioteca, con sala de adultos, infantil e
informática, ha convivido en el último cuarto de siglo con la biblioteca
municipal. Ha sido una alternativa muy recurrida por su amplitud de horario por
las tardes y por disponer de uno de los mejores catálogos que podamos
encontrar, al tener acceso a los fondos de toda la red bibliotecaria de Caja
Madrid.
Niños, jóvenes, universitarios, opositores… Muchísimos
manzanareños han pasado por la biblioteca que ahora pretenden cerrar con la
excusa de la crisis. Allí vivieron intensas horas de estudio, de lectura, de trabajos, de
búsquedas y consultas, de actividades, de amistad y del siempre cercano trato de los bibliotecarios.
Caja Madrid dice que cierra las bibliotecas donde este
servicio ya está cubierto por la oferta pública. Y en los últimos años ha ido
dejando sin espacios del conocimiento a miles de ciudadanos. Ha desahuciado de
sus casas a los libros. Visto lo visto, es una suerte que los respectivos
gobernantes locales no hubieran pensado cerrar sus bibliotecas públicas donde
existía este recurso privado.
Y nos decían y aseguraban que la conversión en bancos de las
cajas de ahorros no iba a repercutir en su carácter social. A través de su obra
social, el dinero que los clientes depositaban en estas entidades revertía de
alguna manera en la sociedad. Pues ya, ni eso. Los dirigentes de Caja Madrid (Bankia)
ya nos desposeyeron del “Espacio para el Arte”, una sala que ha albergado
destacadas exposiciones desde hace años. Ahora se avecina el cierre del
“Espacio para la lectura”. Y probablemente ocurrirá lo mismo con el laboratorio
de idiomas
La crisis todo lo justifica. Y los ciudadanos callamos,
otorgamos y permitimos que los banqueros se hagan aún más ricos, aunque sea a
nuestra costa y liquidando servicios como los citados.
El lunes, 23 de abril, se ha celebrado el día del libro. En
Manzanares no es una conmemoración feliz. Se quiere cerrar una biblioteca.