Profundo pesar por los trabajadores que se tienen que marchar obligatoriamente
Juanjo Díaz-Portales
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de la red de Paradores ha terminado con un sabor agridulce en el establecimiento de Manzanares, ya que éste no se cierra pero el peaje pagado ha sido el despido de seis trabajadores y un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de otros cinco, que verán reducida su jornada. UGT considera injusto el despido obligatorio de dos trabajadores, ya que el resto de despedidos habían optado voluntariamente por el plan de bajas incentivadas
La secretaria regional de acción sindical de la Federación de Hostelería y Turismo de UGT en Castilla-La Mancha, Alfonsi Álvarez Magdaleno, dijo que el resultado del ERE y del ERTE no deja a nadie satisfecho “porque han despedido a seis compañeros, dos de los cuales no estaban en el listado de bajas incentivadas”.