Opinión
Julián Gómez-Cambronero Alcolea
Ya sabemos que todo el mundo tiene muchos problemas y que Manzanares, como pueblo, también tiene varios graves, como el desempleo persistente o el incierto futuro de nuestro hospital, pero eso no debería hacernos ignorar otros problemas que pueden surgir aunque creamos tenerlos lejos.
Como casi todo el mundo sabrá, hace unos meses se aprobó la instalación de un cementerio nuclear en Villar de Cañas (Cuenca). Esta población está a 111 kilómetros de Manzanares en línea recta y se sitúa a menos de 40 kilómetros de uno de los bordes del Acuífero 23, del que aquí vivimos.
