![]() |
| Llegada de los féretros a la parroquia. Foto: Elisa Laderas |
Manzanares siguió este sábado sin asimilar la terrible muerte de dos niños y de su abuela a manos de su padre, que acabó suicidándose. La ciudad dio una multitudinaria despedida al pequeño Javier, de 5 años, a su hermano Ángel, que el próximo martes cumplía 14, y a su abuela Catalina, de 70 años. Sus cuerpos fueron velados en el tanatorio de la ciudad, que fue un hervidero de personas y que precisó de la asistencia de voluntarios de Cruz Roja ante las desgarradoras escenas de dolor que se vivieron.
