La Feria Regional del Campo y Muestras de Castilla-La Mancha cierra esta noche, a las 23,00 horas, su 52ª edición. Y lo hace con la satisfacción de haber superado con éxito una cita en la que la organización había realizado una importante apuesta de cambio respecto a las ediciones anteriores, como su separación de la feria y fiestas tradicionales, modificación de horarios, menor duración o la reducción del sector de muestras a favor de otros más relacionados con el campo, como la ganadería, la alimentación o el turismo rural.
En el equipo de gobierno del
Ayuntamiento de Manzanares había caras de mucha satisfacción en esta jornada.
Su arriesgada apuesta ha dado sus frutos y, a pesar de la crisis, las primeras
estimaciones y comentarios de los expositores hacen pensar en una “buena” edición,
según declararon. Además, la afluencia de visitantes ha sido notable, lo que
hace pensar que era FERCAM la que aportaba más visitantes a la feria
tradicional y no a la inversa.
Horas antes de clausurarse
FERCAM 2012, el alcalde de Manzanares hablaba de “un gran certamen”, según le han
trasmitido los agricultores y expositores. Antonio López de la Manzanara decía
que “le han dejado sorprendido por el gran volumen de negocio”. También decía haber
sido felicitado por la separación de la feria y fiestas de FERCAM, manteniéndose
una afluencia de público muy elevada.
El delegado de la Junta de
Comunidades de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, Antonio Lucas Torres, que ha
visitado este sábado por la mañana la feria, hablaba de un punto de inflexión
respecto a las anteriores ediciones y felicitó al alcalde y al Ayuntamiento por
profesionalizar la feria, que la situó a la altura de otras ferias como la FIMA
de Zaragoza o la que se celebra a nivel europeo en Burdeos.
FERCAM ha contado con
destacados detalles en esta edición, como la nueva señalización de stands y
paneles informativos, que han ayudado a mejorar su imagen. Igualmente ha
contribuido a ello el necesario nuevo espacio de conferencias, aunque quedó excesivamente
grande en la mayoría de charlas por la menor afluencia de público. También cabe
mejorar algunos detalles de esta sala, como su acústica, ya que al ser una
parte del pabellón de muestras, posee el techo muy alto y mala sonoridad.
Los horarios no han terminado
de convencer a todos. Muchos expositores decían que de dos a tres de la tarde “ha
sido una hora perdida”, y lo achacaban tal vez al error en las invitaciones
para profesionales, donde figuraba como horario de 10 a 13 horas en lugar de 10
a 15 h. También hay quien hubiera preferido retrasar el horario de cierre. “A
las once estaba esto lleno y había que cerrar”, explicaron.
Juanjo Díaz-Portales
Juanjo Díaz-Portales