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21 mar 2013

¿Cuándo me hice ludópata?


Cartas al director


José Herrera Ramírez*
ATEJ

Yo no sé a ciencia cierta cuando me hice ludópata, lo único claro que tengo es que debía ser ya ludópata la primera vez que me metí a jugar ocultándolo en mi casa. Normalmente se dice que se rompe con el juego cuando pagas las deudas adquiridas por él. Por eso le dije a mi mujer de pagar la deuda adquirida con el préstamo que pedí al banco por culpa del juego, y ella con mucho sentido, me dijo que no, que se iría pagando mensualmente, y que así no se me olvidaría lo que había echo por mi adicción. 

16 mar 2013

¿Más problemas? 2ª parte


Fracking, un problema que nos acecha más cerca de lo que pensamos


Julián Gómez-Cambronero Alcolea

Hace unas semanas publicaba en este medio un artículo con el mismo título de ahora refiriéndome a que los grandes problemas que afectan a Manzanares y sus habitantes no nos debían hacer ignorar otros problemas que también pueden ser graves y que o no conocemos o no nos preocupan porque creemos que están lejos. Entonces me refería al cementerio nuclear que se va a instalar en Villar de Cañas,  pero en esta ocasión es la fracturación hidráulica o fracking el problema que nos acecha más cerca de lo que pensamos.

14 mar 2013

Metáfora

Opinión


Jerónimo Calero

Sería mejor dejar pasar el tiempo. Como esos árboles frondosos cuya edad sobrepasa  la de las personas más viejas del lugar y a la que parecen aplicar un año por cada una de las circunferencias concéntricas de su madera. Claro que para llegar a esa certeza habría que talar el árbol y ese sería su fin. Así que con que nos la imaginemos con una variación de más o menos cien años más, será suficiente.


23 dic 2012

Julián Gómez-Cambronero, en el Congreso Científico de la Sociedad de Biología Leucocitaria en Hawái


Hawái: Avances en investigación sobre la inflamación


Julián Gómez-Cambronero 
Científico y Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular
Wright State University, Ohio (EEUU).

El Congreso científico de la Sociedad de Biología Leucocitaria (SLB) fue celebrado en la isla de Maui en Hawái el pasado mes de Noviembre. Como curiosidad, Maui se halla a la misma latitud que el desierto del Sahara y le correspondería un clima desértico. Pero no es así, pues al estar en medio del Océano Pacifico, las corrientes marinas (vientos Alisios de la “ruta de los mercaderes”) cambian el clima de Hawái totalmente. Estos vientos tan cálidos del Oeste hacen que el agua evaporada del mar suba hasta las montañas, se condense y caiga en forma de lluvia en el Este. Esto convierte a Maui y al resto del archipiélago en un paraíso tropical. 

El clima tropical de Hawái provoca estos
contrastes con otras zonas del planeta
de su misma latitud

Lo único que de vez en cuando amenaza la calma de estas islas es la alerta de un tsunami, como la que tuvimos durante el congreso, debido a un terremoto en Canadá a más 5.000 Km de distancia. Pero fue una falsa alarma; tras una noche ruidosa de olas estrellándose en la playa, el nuevo día amaneció calmado. El clima de Noviembre resultó ser perfecto, con días todavía de calor y aguas transparentes que van de un verde esmeralda en la playa a un azul turquesa mar adentro, como se ve en las fotos que se adjuntan. Ese constante fluir, ese ir y venir de las olas del mar… refleja de alguna manera el tema principal del congreso científico, que trataba de La Regulación de la Inflamación, que, como vamos a ver, conlleva fuerzas a favor y fuerzas en contra. 

Recordemos que la inflamación es la respuesta fisiológica del organismo ante un agente extraño (físico, biológico o químico). Por ejemplo: bacterias patógenas, virus, alérgenos, frío o calor excesivo o un golpe traumático. La inflamación es un proceso natural de defensa del cuerpo y cuando el estímulo causante cesa, la inflamación debe ir reduciéndose hasta desaparecer. Si esto no es así, se convierte en crónica y ahí viene el problema.

La inflamación es un proceso dinámico, controlado por proteínas y glóbulos blancos (como los llamados neutrófilos, los macrófagos o las células dendríticas) que actúan en diferentes puntos y a diferentes tiempos dentro del tejido afectado en un trauma o en una infección. La inflamación efectiva debe buscar un balance entre fuerzas opuestas. Necesitamos una respuesta efectiva del organismo que ayude a eliminar el agente causante, pero que no sea demasiado potente o prolongada como para que nos dañe. Estas dos fuerzas opuestas son la “pro-inflamatoria” y la “anti-inflamatoria”.

En el congreso científico se habló de los siguientes puntos, que seguro nos interesan a todos, por ser temas de salud actual que están siendo investigados en diversos laboratorios:

1. Hay dos tipos de “citoquinas” (o citocinas), que son una especie de hormonas que regulan la función de los glóbulos blancos de la sangre durante la inflamación. Las llamadas “pro-inflamatorias” (como son, IL-8, IL-1 y TNF y el interferón gamma) producen fiebre y ayudan a los leucocitos  a escapar de los capilares y llegar a los tejidos donde son necesarios para combatir la infección. En contraposición, las citoquinas “anti-inflamatorias” (por ejemplo, IL-4, IL-10, IL-13 y el factor transformador del crecimiento beta [TGF-ß]) disminuyen la respuesta inflamatoria para evitar que llegue a ser tan potente que nos pueda a causar más daño que beneficio.

2. Se está estudiando actualmente si estas proteínas “anti-inflamatorias” son eficaces para controlar la inflamación después de un infarto de miocardio, o en la sepsis, en la artritis reumatoide, la psoriasis, la enfermedad inflamatoria intestinal, o en el rechazo de trasplante de médula ósea. También para tratar de paliar los efectos negativos que la radioterapia y quimioterapia tienen sobre la destrucción de la mucosa intestinal. Como vemos, las consecuencias de la inflamación engloban diferentes áreas de la fisiología y la patología humanas, donde todavía queda mucho que descubrir.

3. Hablando de otras áreas, se esta llegando a la conclusión que de alguna manera, la obesidad también puede, con el tiempo, dar lugar a exacerbar la inflamación. Como el exceso de peso se está convirtiendo en una auténtica “epidemia” en Occidente, los ponentes resaltaron también que la obesidad causa la liberación de citoquinas inflamatorias que complican la situación y puede llegar a derivar en diabetes.

4. Otro campo que está recibiendo atención es el de los ácidos grasos omega-3 (presente en el pescado azul) o el sulforafano que se encuentran en abundancia en las plantas crucíferas como el brócoli, y que tienen actividad anti-inflamatoria. Así pues, es también importante la conexión con la nutrición.

Los investigadores están descubriendo que el organismo tiene otras formas naturales de paliar una respuesta inflamatoria excesiva. Se habló de unas substancias lipídicas de reciente descubrimiento con nombres tan llamativos como “resolvinas” (substancias que “resuelven” la inflamación) y “protectinas” (substancias que “protegen” el organismo)… Son palabras muy curiosas, y es que los científicos también tienen su sentido del humor… en Hawái, o donde quiera que se encuentren.

25 nov 2012

Im-puestos


Opinión

Por Jerónimo Calero

Dice el saber  popular, que al paso que llevamos va a resultar ser la única sabiduría a tener en cuenta, que más vale un toma que dos  te daré. Pero parece que este axioma no es tenido muy en cuenta por los gobernantes de turno que pretenden freírnos a impuestos como primera medida, para después, según sus teorías,  desembocar directamente en el paraíso.

Nueva subida del gas, de la luz, probablemente de los combustibles, del IVA y de todo lo que sea posible tocar al alza con el fin de cumplir con los compromisos contraídos con nuestra madre Europa que, dicho sea de paso, más parece madrastra al no tener en cuenta que nos está condenando con su austeridad, sacada a mi parecer de lo humanamente admisible, a la miseria más absoluta.

No hace falta mucho más para retrotraernos a los tiempos del feudalismo, en el que los señores  feudales  se valían de todos los medios a su alcance, incluidos los violentos, para sacar el dinero a los modestos arrendatarios que, según películas de esta temática, eran humillados, escarnecidos, vilipendiados, apaleados y en ocasiones, asesinados, para que el castigo sirviera de ejemplo a los reacios.

Aquí y ahora, no nos asesinan directamente, faltaría más. Aquí, la gente, ante la ignominia de no poder hacer frente a lo que hasta no hace mucho venía siendo su forma normal de vivir, se suicida. ¿Suena fuerte? Suena poco para lo que tendría que sonar. ¿No habrá otras medidas menos drásticas para solucionar la papeleta, no ya de la crisis, sino de las numerosas familias que ya no saben de dónde sacar su último recurso?

Se dio  dinero a los bancos, los pobres, que hasta no hace mucho presumían de escandalosas ganancias, para achicar unos agujeros que el ladrillo, que casi siempre se utiliza para taparlos, había provocado. Se pretendía con esta medida que el crédito volviera a los circuitos de producción y consumo para paliar el desastre, pero nada da nada. Los bancos siguen teniendo agujeros y solicitando más ayudas, no al gobierno que ya no puede ampararlos bajo su manto protector, sino a Europa o a los estamentos que ella promueva para este menester.

Después de tanto tejemaneje, se pensaba, sería posible conseguir que el crédito fluyera, salvando el maltrecho consumo y poniéndonos otra vez en la senda del progreso. Y puestos a imaginar, ¿no habría sido mucho más fácil saltarse alguno de esos peldaños y haber ido directamente al meollo de la cuestión, que hubiera podido pasar por insuflar ayudas a los necesitados de ellas, para que  de esta manera no se rompiera la cadena de pagos hipotecarios?  A lo mejor habría resultado más barato. Claro que uno, sabe tan poco de esto que a lo peor está diciendo disparates. Es como lo de la subida del IVA que, lejos de repercutir en un aumento de ingresos, están provocando el efecto contrario. ¿No sería mejor bajar impuestos para conseguir que el consumo se recupere y revierta en las arcas del estado de una manera natural? Claro que esto de meterse a mayores y hablar de lo que no se sabe puede ser otro tremendo disparate. Es mucho mejor hurgar en la herida hasta provocar que la gangrena invada nuestro organismo. Lo malo es que nuestro organismo, el individual, forma parte de un colectivo que se irá al garete si las medidas siguen siendo tan austeras como insufribles.

Pero ahora, parece ser que es suficiente con hablar de le herencia recibida para justificar desmanes (llámense recortes, despidos, privatizaciones, etc. etc.), como si los que ahora  están, viniesen de una galaxia donde los hechos que han motivado esta situación fueran ignorados  por los tranquilos habitantes de algún asteroide ajeno a las leyes de la física de las que todos los planetas dependen para seguir gravitando en el espacio.

Pero estamos en Manzanares, donde aún hubo dos corridas de toros esta feria (sin traca). Y se gastaron doscientos y muchos miles de euros en la feria provincial del campo  (eso recortando unos treinta mil sobre ediciones anteriores). No pasa nada, como tenemos mayoría, se aprueban las subidas de todo lo que se menea en aras de que el Ayuntamiento, gestionado como una empresa, equilibre gastos e ingresos y se reflota este  desbarajuste que nos legaron; aunque para ello tengamos que tomar medidas tan peregrinas como retirar hasta nueva orden el pequeño emolumento que tenían asignado los alumnos del Centro Ocupacional, o se  cuestiona la viabilidad del servicio de comedor para dicho centro. O…

¡Oh Dios! Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos ¿Tan difícil solución tiene los nuestro? 

9 nov 2012

Cuestión de identidad


Opinión

Por Jerónimo Calero

Que gobernar debe ser difícil, lo pone de manifiesto el idioma gestual, casi siempre dominado por el subconsciente, los silencios, casi siempre a punto de estallar, el propio enclaustramiento tras  el que el político se parapeta en un intento de salvaguardar las inseguridades a las que se ve abocado cuando las decisiones a tomar son contrarias a lo que sería de desear; la tirantez y el distanciamiento con que se mira a quien se atreve a exponer su opinión si esta  no es coincidente con las directrices que, de alguna manera, se reflejan en las decisiones tomadas.

Pasar de un anonimato más o menos cómodo sobre el que se desliza nuestra vida, a la exposición continuada del personaje público, sometido a todas las críticas- a veces gratuitas, por qué no decirlo-, a tener que contentar a quienes nos han votado y a quienes no lo han hecho; dar el tono a pesar de los propios problemas sin que se note en exceso lo que nos molestan las opiniones de los detractores; perder la identidad  tras la que se escuda nuestra verdadera forma de ser y de actuar, son los costos que no todo el mundo se atreve a pagar y de los que nadie sale indemne.

Porque por mucho que se pretenda seguir siendo uno mismo, por más que uno se refugie en sus acólitos, en los de su propia cuerda, e intente convencerse de que lo que hace es justo, siempre quedará la insatisfacción, la duda,  el fantasma del miedo al morlaco que nos vigila y al que no se le puede perder la cara.

Yo confieso que, de ser  una de esas personas, me costaría trabajo conciliar el sueño. No porque no estuviera convencido de que mis pasos iban bien encaminados, sino porque me pesaría  entender  a quienes demandan otros pasos que no  es políticamente correcto dar y que, por la tanto no daría, salvo que no me importara en exceso el suicido político.

Reconocer que las directrices de partido no siempre son coincidentes con las necesidades de la sociedad, del pueblo llano, de los que intentan llegar a fin de mes  restringiendo casi todo, sería  algo tan digno por parte de los partidistas, como inoportuno para el  partido. Por lo tanto, la tendencia es mirar hacia otro lado y acatar las consignas.

Y así, oigo, con excesiva frecuencia,  una  de esas consignas que parecen estar arraigadas en las directrices de quienes ahora tienen la sartén por el mango: que gobernar un ayuntamiento debe ser como dirigir una empresa. Y existe tal convencimiento en quienes defienden esta teoría, que, o no son empresarios, o no se han detenido a pensar lo que dicen. Para empezar, una empresa, sólo cuenta con los medios que ella misma genera. En época de bonanza todo va más o menos bien, pero si surgen las dificultades, es el propio empresario el que tiene que tomar las medidas, bien sea recortando su sueldo o no cobrándolo, recurriendo al crédito, comprando menos durante una temporada, rebajando precios y beneficios o eliminando gastos más o menos superfluos. El Ayuntamiento, sin embargo, recurre a la subida de tasas e impuestos, sin pararse a pensar, o sí, que quienes pagamos dichos impuestos no somos mera mercancía a la que aplicar subidas. Y equilibran, palabra que también se ha puesto  de moda, sus ingresos y gastos a base de decretos que, como es lógico, siempre ganan con su mayoría. Esto es algo así como tener una vaca y estrujarle las ubres hasta que la leche se convierta en sangre: nos quedaremos sin leche. Y lo que es peor, sin vaca.

Pero para todo hay que valer en la vida. Y en esta que ahora nos ha tocado vivir se necesita personal cualificado en esos menesteres de  equilibrar, pese a quien pese y caiga quien caiga, unas arcas diezmadas, dicen hasta la saciedad, por la ineptitud de sus antecesores, sin que, al parecer, estos equilibrios, tengan que repercutir en sus salarios. Yo creo que, haciendo uso del refranero popular (del pueblo) cabría  decir:”malo era padre, pero falta hacía en casa”, que suele ser lo que se dice cuando las situaciones se vuelven insostenibles.

Resumiendo: “ser o no ser”, que dijo aquel inglés de tan difícil apellido. Por lo que si tienes dudas, o simplemente piensas que con tus decisiones puedes afectar  a quienes no tienen culpa  y por ello te vas a sentir mal, mejor no te metas.

14 oct 2012

Los Premios Nobel de Química y de Fisiología y Medicina 2012


Por Julián Gómez-Cambronero, científico y catedrático de bioquímica y biología molecular, Wright State University, Ohio (EEUU).


La química fue una de las ciencias más importante para Alfred Nobel, como resultó evidente con su invención de la dinamita, un explosivo más seguro que la nitroglicerina para la construcción de puentes, carreteras y la infraestructura de la sociedad moderna. Pero la química de hoy en día no es la química de Nobel. Tiene biología y medicina a partes iguales, particularmente porque muchos químicos, con estudios basados en propiedades biológicas, desarrollan medicamentos que los médicos utilizan para tratar las enfermedades. Este es el caso de los galardonados por el Premio Nobel de Química de 2012, el Dr. Robert J. Lefkowitz, de Duke University y el Dr. Brian K. Kobilka de Stanford (ambos Estadounidenses y ambos médicos pero que realizan su trabajo en el laboratorio).


Han sido galardonados por sus investigaciones sobre un tipo de receptores de la membrana de las células que regulan múltiples funciones biológicas. Se trata de los receptores acoplados a proteínas G, “GPCRs” (por sus siglas en inglés). Estos receptores permiten captar las señales químicas de fuera de la célula que son transmitidas al interior. Estos receptores son los que reciben la luz o el sabor o el olor de los alimentos. Los procesos fisiológicos que por ellos son regulados conducen al funcionamiento correcto de los cinco sentidos, y también regulan el apetito, el estado de ánimo, además de la tensión arterial, el tono muscular o las reacciones ante situaciones de estrés.

El Dr. Lefkowitz comenzó a estudiar estos receptores en 1968 y descubrió el receptor beta adrenérgico para la adrenalina. A partir de los 80, el equipo Kobilka aisló el gen responsable del receptor beta adrenérgico entre el inmenso genoma humano de 3.000 millones de bases. El receptor resultó ser similar a uno presente en el ojo humano que captura la luz, por lo que pensó que existía una familia de receptores similares que funcionan de la misma forma. Kobilka consiguió aislar las proteínas de la membrana celular y cristalizarlas para su estudio más detallado.

La academia Sueca ha informado de que “durante mucho tiempo fue un misterio cómo las células podían percibir su entorno”. Y también de que “aproximadamente la mitad de los fármacos existentes actualmente basan su eficacia en la acción de estos receptores. Su conocimiento detallado, gracias a las investigaciones de Kobilka y Lefkowitz, ayudará a desarrollar nuevos fármacos más eficaces y con menos efectos secundarios”. Algo que el mismo Nobel nunca habría podido predecir pero que por supuesto habría agradecido como todos nosotros. 


Por otra parte, los científicos Dr. Shinya Yamanaka (japonés) y Dr. John B. Gurdon (británico) han sido galardonados con el premio Nobel de Fisiología y Medicina de 2012 por sus investigaciones pioneras sobre células madre y clonación. La Academia Sueca ha citado en su comunicado que "sus descubrimientos han revolucionado nuestra comprensión de cómo se desarrollan las células y los organismos". Estos avances "han creado nuevas oportunidades para investigar enfermedades y desarrollar métodos para diagnósticos y terapias clínicas".

En 1958, el Profesor Sir Gurdon, fue el primer científico en clonar un animal vertebrado. Fue capaz de “producir” un renacuajo a partir de un huevo de rana al que le había insertado el núcleo de una célula intestinal de otra cría. El desarrollo y nacimiento de un renacuajo clonado en el laboratorio demostró que las células adultas del organismo conservan la información necesaria para crear todas y cada una de las células de un organismo nuevo.

El Dr. Shinya Yamanaka es director del Centro para la Investigación y la Aplicación de Células iPS de la Universidad de Kioto y realizó sus primeros experimentos en este campo en la Universidad de California en San Francisco, EE.UU. De vuelta a su país de origen, el Dr. Yamanaka consiguió cultivar en el laboratorio células madre similares a las embrionarias –las llamadas células iPS- que produjo a partir de células de la piel. Como estas células madre se obtienen a partir de células adultas, se evitan así muchos de los problemas éticos que planteaban las células embrionarias, principalmente al no tener que destruirse embriones.

Las “iPS” Células Pluripotentes Inducidas que logró el Dr. Yamanaka en 2006 con células de ratones y en 2007 con células humanas, cuando tomó células “normales” (somáticas) de la piel y las “indujo” a convertirse en células indiferenciadas o pluripotentes parecidas a las embrionarias. Identificó los cuatro genes que eran clave para “reprogramar” las células adultas. La gran esperanza de las células madre es que en el futuro podrían ser utilizadas para remplazar el tejido dañado, por ejemplo tras heridas o quemaduras, o en daños de la médula espinal o la degeneración macular del ojo asociada a la edad o incluso diabetes, al poderse cultivar y crecer tejidos específicos para el enfermo en el laboratorio (la llamada “Medicina Regenerativa”).

Pero los estudios aun están en su infancia y hay que tener cuidado de algunas clínicas en ciertos países que anuncian las células madre como una panacea. No han recibido los rigurosos estudios clínicos adecuados y su uso, hoy por hoy, puede producir más complicaciones que sanar al enfermo. Pero seguro que algún día cumplirán su promesa y beneficiarán a la humanidad.