26 may. 2013

El Castillo de Pilas Bonas recupera la torre demolida hace tres meses

A punto de terminar las obras de reconstrucción 


Juanjo Díaz-Portales

Tres meses después de ser demolida por riesgo de desplome, la torre situada en el vértice sur del Castillo de Pilas Bonas ya está de nuevo en pie. Las obras de reconstrucción están a punto de finalizar y únicamente quedan por realizar algunos remates sobre la barbacana de la calle Matadero. La nueva torre difiere de la demolida el 21 de febrero en su remate, ya que no está coronada por almenas al no haberse pronunciado al respecto la Comisión de Patromonio, según informó la propiedad de esta fortaleza medieval.

Las almenas que lucía la torre demolida se construyeron en la rehabilitación realizada hace una década cuando se reformó el histórico edificio como restaurante y hospedería. Este espacio del castillo se utilizaba como almacén, aunque es intención que ahora, tras su reconstrucción se destine a oficina.

También ha habido algunos cambios en la techumbre del porche anexo a la torre, que anteriormente era a dos aguas y ahora sigue la fisonomía del resto de la barbacana. Con el mismo grosor que la muralla original, la nueva torre lleva unos cimientos de piedra desde el sótano -parte de la bodega del Siglo XIX- hasta el zócalo. Desde aquí, en lugar de ser a base de tapial, como el resto del edificio, la torre se levantó con ladrillo y un revestimiento exterior. De nuevo la piedra se utilizó en lo que sería la base de las almenas.

La torre fue demolida de forma controlada el 21 de febrero pasado después de haberse acordonado su entorno por la preocupante inclinación que había experimentado debido al reblandecimiento de sus pilares por culpa de sucesivas fugas de la red de abastecimiento de agua. 

Desde unos meses antes se abrieron grietas que con el paso de los días adquirían mayores dimensiones. Una vez obtenidos los permisos para actuar, y con la torre apuntalada en la parte del sótano, un nuevo escape de agua no pudo evitar que la torre acabara por los suelos. Una excavadora no tuvo más que empujar la estructura para que cayera desplomada.

Todos estos trabajos de reconstrucción se han realizado mientras se resuelve la responsabilidad de lo ocurrido. Lo seguro es que en cuanto finalicen las obras y se despeje la zona de calle afectada -cortada desde entonces al tráfico- se acometerá la reforma de la red de agua en el tramo que llega desde la calle Matadero hasta la ermita de San Blas y que pasa junto al castillo, en la que se sucedieron las fugas de agua que hicieron perder la verticalidad a la torre.

Esa tubería fue inutilizada a raíz de la demolición para evitar más escapes y en espera de ser sustituida tras la reconstrucción de la torre. Por ese motivo, varios vecinos de la zona reciben el suministro de agua potable desde entonces a través de unas mangueras superficiales de PVC con las que se resolvió momentáneamente el problema pero que ha tenido no pocos escapes que los operarios del servicio de aguas (Acciona) pudieron solventar con prontitud.

2 comentarios:

  1. No comprendo la decisión de la Comisión de Patrimonio respecto a no colocar almenas en la torre reconstruída. Por desgracia lo que queda del castillo original es bastante poco, ya que ha sufrido innumerables adaptaciones y modificaciones. Ahora ya no se trata de recuperar nada sino de que aquello parezca un castillo y no una caja de zapatos. Sin almenas queda sencillamente horrible.

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  2. Anónimo5/6/13 17:15

    A falta de un estudio mas riguroso y de una buena investigación científica, particularmente pienso que es mejor dejarlo sin almenas.

    En cuanto al Castillo es el gran desconocido de nuestra localidad, queda mucho mas de la etapa que funciono como tal (siglo XIII al XIX) que lo que se piensa actualmente

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