Con los ojos lagrimados y un nudo en la garganta que no se me quita desde que conocí la noticia, mi mente no me deja esta noche redactar para tratar de contar lo inexplicable. Quizá hayáis echado de menos en Manzanares Digital la información del terrible suceso que este viernes nos ha conmocionado.
Desgraciadamente, la repercusión de lo ocurrido ha sido tal que os habréis enterado por otros muchos medios.
A pesar de lo acontecido, y tras pasar junto al domicilio para conocer los hechos, esta tarde decidí ir al circo con mi familia, tal y como habíamos planeado. Con cosas así uno se aferra más que nunca a sus hijos. Pero mi mente estaba fuera, a muy pocos metros de la carpa, en el domicilio de esa otra familia arrebatada por la sinrazón.

No se me van de la cabeza Ángel y Javier, ni lo que estará pasando Isabel, su madre, antigua compañera de colegio con la que después de muchos años me reencontré casualmente hace unas semanas. Le comenté que estábamos preparando un encuentro de compañeros de curso de Altagracia. Fue en la piscina climatizada. El peque, de 5 años, iba a los cursillos. El jueves recibió su última clase de natación.
Y me ha llenado de emoción la respuesta del mundo del deporte, en particular del fútbol sala. Ángel “Guaita”, como conocían al mayor de los hermanos por su afición por el Valencia CF, era el capitán y portero del equipo infantil del Manzanares Fútbol Sala, club al que apoyaba como socio de la peña Ultra Blues.
Horas antes de que su padre le pegara un tiro, Ángel estuvo el jueves en “la bombonera” animando a su equipo en la semifinal de Copa Diputación ante el Valdepeñas, y recibió el aplauso del público cuando los cadetes saludaron a la afición y se fotografiaron junto al equipo absoluto por su reciente título de campeones provinciales. Esa foto fue la última de su corta vida. Dentro de unos días cumplía 14 años.
En esta triste noche en la que nos cuesta pegar ojo, el cielo de Manzanares tiene tres estrellas que brillan tanto como las sonrisas de Ángel y de Javier. Su abuela les acompaña.
Ánimo Isa.